Guantes y Cirugía: una historia de amor.

lunes, 1 de junio de 2015


Hace unos días me preguntaba mi hija María, de tan solo 4 años: "Papá, te pones guantes para operar, para no mancharte, ¿verdad? Realmente, es muy lógico pensar así si no se tiene conciencia de lo que es la asepsia, antisepsia, o la infección… Me hizo tanta gracia que me puse a recordar en la anécdota real de la introducción de los guantes en cirugía.

La idea de utilizar guantes para operar surgió a finales del siglo XIX en el hospital John Hopkins de Baltimore. Hasta esa fecha, simplemente, los cirujanos se esterilizaban las manos con soluciones desinfectantes muy corrosivas que, a menudo, generaban alteraciones dermatológicas importantes.

La introducción de los guantes para las prácticas quirúrgicas fue idea del prestigioso cirujano Halsted, para proteger las manos de la entonces su novia: Caroline Hampton. Caroline era enfermera de quirófano y acusaba en sus manos de forma grave los estragos de las soluciones desinfectantes. Por esta razón, Halsted encargó a la Goodyear-Rubber-Company un par de guantes de goma esterilizables para cada procedimiento y los problemas dermatológicos de Caroline desaparecieron por completo. El resto de la historia es fácilmente deducible. Los guantes de goma conquistaron los quirófanos de todo el mundo y supusieron un gran avance en la prevención de la infección quirúrgica.

0 comentarios

También podría interesarte

SUBSCRIBIRSE POR EMAIL

Recibir por email cada nueva publicación. El email no se compartirá nunca.

Entradas Populares

Twitter