La reconstrucción del complejo areola pezón, al ser la última fase de la reconstrucción mamaria, puede presentar un menor interés tanto por parte de las pacientes como del cirujano que ha llevado a cabo el procedimiento reconstructivo. Sin embargo, la reconstrucción del complejo areola-pezón es de suma importancia en el resultado final de la reconstrucción y así lo expresan las pacientes después de haber concluido el procedimiento reconstructivo. 

Hay que ser conscientes de que una mala planificación o ejecución de este último paso puede traducirse en un mal resultado. Es importante trasponer las medidas de la mama contralateral (mama sana) a la nueva mama. Deben considerarse aspectos como la altura del complejo areola pezón, tamaño del pezón, coloración, textura y diámetro de la areola, entre otros. Desde hace cuatro años venimos realizando en todas nuestras reconstrucciones de areola, la técnica de Hammond, con algunas modificaciones personales y posterior tatuado, en los casos en los que exista una diferencia de pigmento apreciable con respecto al complejo teloareolar del lado contralateral. 

Si el proceso reconstructivo ha ido bien, la reconstrucción de la areola-pezón se traducirá en un resultado superior y convertirá la reconstrucción realmente en una "nueva mama".  

Por tanto, no se deben limitar los esfuerzos para conseguir el mejor resultado en esta reconstrucción y nunca pasar por alto que, aunque sea una reconstrucción menor, deben tomarse todas las medidas y cuidados para obtener un buen resultado.Puede obtener más información en nuestra página dedicada en exclusiva a reconstrucción mamaria: www.reconstrucciondemama.com